Alberto Cavallari (Piacenza, 1927 – Levanto, 1998) fue uno de esos periodistas italianos para quienes la crónica era una forma de literatura. Dirigió el Corriere della Sera, fue corresponsal en París, recorrió Rusia y China cuando pocos podían contarlas desde dentro y dejó una obra de ensayo en la que el siglo XX aparece visto de cerca, sin consignas. En Rosita y Amparo publicamos su libro más singular, La fuga de Tolstói.
Un periodista de oficio
Nació en Piacenza el 1 de septiembre de 1927. Con apenas dieciocho años fundó y dirigió la revista Numero (1945-1946) y colaboró en la prensa de la Italia de posguerra, del Corriere Lombardo a Libertà, el diario de su ciudad. En 1954 entró como enviado especial en el Corriere della Sera, donde pasó quince años contando lo que ocurría fuera de Italia.
De aquella época es uno de sus trabajos más recordados: en 1965 dedicó una investigación al Concilio Vaticano II y entrevistó a Pablo VI, una de las primeras entrevistas concedidas por un papa.
De París a la dirección del Corriere della Sera
Después dirigió Il Gazzettino de Venecia (1969-1970) y fue corresponsal en París, primero de La Stampa (1973-1975) y luego del Corriere (1977-1981). París marcó su manera de mirar: allí enseñó periodismo en la Universidad de París II entre 1978 y 1989, y Francia le concedió la Legión de Honor en 1983.
Entre 1981 y 1984 dirigió el Corriere della Sera, el gran diario de Milán, en unos años difíciles para el periódico. Desde 1984 y hasta su muerte escribió en La Repubblica. Murió en Levanto, en la costa de Liguria, el 20 de julio de 1998.
Europa, Rusia y China en sus libros
Cavallari convirtió en libros lo que veía como corresponsal. Algunos de sus títulos:
L'Europa intelligente (1963)
La Russia contro Kruscev (1964), traducido al español en 1965
Il Vaticano che cambia (1966)
Il potere in Italia (1967)
Una lettera da Pechino (1974) y La Cina dell'ultimo Mao (1975)
La Francia a sinistra (1977)
La fabbrica del presente (1990) y L'atlante del disordine (1994)
Son libros de testigo: escritos desde la duda, atentos a cómo el poder moldea la vida de las personas y a cómo el periodismo puede contarlo o deformarlo.
La fuga de Tolstói, su libro más singular
En 1986 publicó La fuga di Tolstoj, la reconstrucción de los últimos días de León Tolstói: la noche de octubre de 1910 en que el escritor, con ochenta y dos años, abandonó su casa de Yásnaia Poliana y emprendió un viaje que terminó en la pequeña estación de Astápovo. Cavallari se apoyó en los diarios y las cartas del propio Tolstói y en las memorias de quienes lo rodeaban.
El resultado no es una biografía ni una novela, sino un ensayo narrativo en el que se cruzan la fe, la política y la escritura. Cavallari interroga el mito del escritor santo y convierte un episodio íntimo en una alegoría del siglo que empezaba. Si quieres saber más sobre aquellos días, te lo contamos en la huida de León Tolstói.
Nuestra edición, traducida por Marc Granell, forma parte de la colección Volver.
Más sobre el autor en la página de Alberto Cavallari. El libro: La fuga de Tolstói.